Sociedad.

Rosario

Le amputaron las piernas y busca al “ángel” que ayudó a sacarla del auto

Luciana Fauguel viajaba hacia Bell Ville desde Rosario a pasar las fiestas y en el accidente murió la abuela de su marido aunque ni él ni sus pequeños sufrieron lesiones. En ese momento, un hombre con tonada cordobesa se detuvo y ayudó a sacarla del vehículo.

04-02-2019

Luciana Fauguel es una médica de 39 años nacida en Gálvez y domiciliada en Rosario. Su marido, Nico y sus hijos Juana y Dante son su motor de vida para seguir, luego de haber sufrido un accidente el 31 de diciembre de 2017 en donde perdió sus dos piernas.

Aquel día, mientras estaba yendo a Bell Ville a pasar las fiestas de su cuñada, iban cinco personas en el auto: Nico y su abuela adelante, y atrás Lucha con sus dos hijos. Lamentablemente, pisaron la banquina, dieron tumbos y siempre estuvo consciente por sus hijos, quienes estaban intactos, aunque el guardrail entró por la ventana y a ella le cortó las piernas.

Falleció la abuela de su marido quien fue asistida en el Hospital de Marcos Juárez pero no logró sobrevivir. ”Para mi marido fue lo más difícil porque él tuvo que pasar por todo”. Agregó que sus hijos, que allí tenían 2 y 4 meses, sufrieron mucho la muerte de ella.

En semejante accidente, un señor que venía viajando hacia Córdoba los ayudó a sacarlos a todos del auto. Luciana anhela encontrarse con este hombre alto y canoso con barba por su gran ayuda ya que luego de colaborar desapareció.

También recuerda a uno de los Bomberos Voluntarios de General Roca, llamado Diego quien fue que le dijo “te voy agarrar la mano y no te suelto”. Esa mano y esa cara no se la olvida más porque estuvo en ese momento con compañía. “Me tenía agarrada, para mí fue importantísimo. Lo quería ver, lo quería abrazar”, expresó.

“Yo pensé que ya estaba, que me iba a morir. Se lo dije a mi marido y a los bomberos. Lo importante eran mis hijos y ya los había visto crecer”. Fue tratada en el Hospital de Marcos Juárez, por eso quiere volver a saludarlos y agradecer. Además, este fin de semana visitó a los bomberos que la ayudaron.

Le costó mucho volver a la ruta luego del accidente, actualmente ya está caminando. “Siempre tengo que depender de alguien que empuje la silla y no quiero eso, quiero yo poder a mis hijos alzar”. De a poco su deseo se va acercando puesto que le dieron prótesis provisorias para que avance y empiece a caminar. Luego le darán las definitivas que son más livianas.

La luchadora de vida comentó: “Vale la pena y no hay que bajar los brazos. Lo que más le diría a una persona que está en una situación similar es que la ayuda es fundamental, sin mi familia yo creo que es el triple de difícil. Mi papá, mi mamá y mi marido nunca me dejaron caer cuando yo no quería seguir más. Ahí hay que reforzar, la familia, los amigos y disfrutar los momentos”. “Si se quiere se puede todo. Tenemos una fuerza de adentro que muchos no la usan pero si se puede hay que usarla, es maravillosa”.

Se encuentra en tratamiento con psicólogo y psiquiatra. Le preguntaron si estaba enojada con Dios y ella dijo que no. Durante su recuperación, se tatuó la frase “todo pasa” porque es algo que le decía su madre mientras estaba transitando esta difícil situación y también tiene un trébol con cuatro hojas por el nombre de su abuela que los juntaba y que falleció hace tres años, la recuerda con cariño.

Luciana tiene una página de Facebook llamada “Soy Lucha y esta es mi lucha” en donde comparte cómo avanza y lindos momentos de su vida. https://www.facebook.com/Soy-Lucha-y-esta-es-m%C3%AD-LUCHA-1847790281951204/